Debatamos, discutamos
Clasificación estructural y notación de las unidades de actividad motriz en la halterofilia
Resumen en español de Tyazhelaya Atletika. Ezhegodnik 1985 (Moscú: Fizkultura i Sport, 1985), pp. 46–53: el texto es una paráfrasis, no una traducción; las tablas de datos se reproducen íntegras con encabezados en español; las ilustraciones son las imágenes originales.
La práctica deportiva se acerca a un sistema de preparación comparable a un proceso tecnológico, construido con numerosos componentes organizados jerárquicamente. Sus manifestaciones motrices ocupan el lugar central, y clasificarlas es la tarea de partida en cualquier deporte. Una revisión de los trabajos anteriores sobre los ejercicios con barra (N. I. Luchkin, 1952; L. N. Sokólov, 1967) muestra que sus soluciones ya no responden a las necesidades actuales, mientras que la base metodológica de la última década permite un enfoque nuevo.
Ese enfoque fue elaborado por uno de los autores, K. Yu. Danilov (1978, 1980, 1981, 1983). Separa dos problemas: determinar la estructura del objeto estudiado y concebir un método de enseñanza. El primero es la base del segundo y es el que se trata aquí. Pasó a ser resoluble cuando se pudo modelar la actividad deportiva como un sistema jerárquico de cuatro niveles.
Los cuatro niveles
Una analogía la ofrece el lenguaje: su alfabeto (nivel 1), las palabras y sus reglas de formación (nivel 2), las oraciones y su construcción (nivel 3) y las maneras de enlazar oraciones en una obra de sentido completo (nivel 4). No se puede analizar «el lenguaje en general» confundiendo letras con oraciones, y sin embargo el análisis de la actividad motriz hace justamente eso, porque no se han distinguido sus «letras», «palabras» y «oraciones».
El nivel 1 consta de movimientos de un solo eslabón. El nivel 2 contiene las manifestaciones motrices completas más pequeñas del organismo en su entorno, que se descomponen en posturas y desplazamientos; junto con las posiciones inicial y final, la dirección del movimiento y otros rasgos forman el conjunto de las unidades de actividad motriz. El nivel 3 comprende las acciones concretas formadas por unidades del nivel 2 combinadas por un objetivo común, más las «conexiones» que enlazan las unidades, que aquí no se consideran. El nivel 4 abarca cada modalidad deportiva y añade las interacciones sociales que le son características. Para cada deporte, la tarea principal es por tanto identificar las unidades del nivel 2.
Unidades de los levantamientos
En la halterofilia no se mueve solo el cuerpo del atleta, sino el sistema «atleta-barra», y el objetivo es llevar la barra a una determinada posición en el espacio, quedando subordinados los movimientos del cuerpo. Por eso en la arrancada y en el dos tiempos las unidades deben aislarse por su efecto de desplazamiento sobre la barra. Las figuras 1 y 2 ofrecen esquemas de bloques de ambos levantamientos; aquí se comenta solo el segundo.
En la competición el levantador mueve un peso máximo individual mediante una combinación de tres tipos enlazados de movimiento del implemento: hacia arriba, hacia abajo y sostenido inmóvil. Sobre esta base pueden distinguirse 13 unidades en el dos tiempos a dos manos. Las acciones en la posición inicial y la salida preliminar, antes de que la barra deje la plataforma, tienen una estructura específica y se tratarán por separado.
La unidad 1 es la subida de la barra desde la plataforma hasta el final del tirón, donde el levantador empieza a colocarse bajo ella: «elevar la barra hasta que el atleta comienza a bajar a la sentadilla». La unidad 2 es el recorrido descendente de la barra desde ese punto hasta donde prácticamente se detiene después de que el atleta se coloca bajo ella: «la bajada del atleta a la sentadilla al llevar la barra al pecho». La unidad 3 es el recorrido ascendente de la barra y del atleta al levantarse: «levantarse de la sentadilla con la barra en el pecho». Las restantes se ven con claridad en la Fig. 2.


Clases y variantes de las unidades
Las unidades se suceden unas a otras en el levantamiento de competición. En la enseñanza, el levantamiento se domina con los métodos de parte y de conjunto, y la literatura señala que el aprendizaje va mejor cuando los componentes se practican por separado, poniendo el acento en los movimientos más significativos; también ayudan las variantes de los componentes y los ejercicios auxiliares especiales, concebidos de manera puramente empírica. El análisis de la estructura de las unidades debería permitir derivar todas las variedades teóricamente posibles y ordenarlas, lo que facilitaría mucho la enseñanza y el entrenamiento.
Para ello hacen falta los elementos estructurales de una unidad: posiciones iniciales, direcciones del movimiento, característica cuantitativa y posiciones finales. En la halterofilia la característica cuantitativa es la masa levantada. Un peso máximo y una fracción de él sirven a fines distintos, pero las características espaciales y temporales siguen siendo próximas aunque las fuerzas difieran mucho, de modo que tales unidades pertenecen a una misma clase. El movimiento del sistema «atleta-barra» complica mucho más las posiciones inicial y final; la Fig. 3 muestra el «árbol» jerárquico de las posiciones iniciales. Su segundo nivel recoge las posiciones del atleta y de la barra, el siguiente las de las partes del cuerpo (brazos, tronco, piernas) y de la barra (por encima de la cabeza sobre los brazos rectos, por encima, a la altura o por debajo de los hombros), con nuevas subdivisiones según el dibujo. Este contenido de varios niveles explica la multiplicidad de variantes de las unidades.

La dirección del movimiento se refiere solo a la barra y tiene un único valor dentro de cada unidad: hacia arriba, hacia abajo o sostenida. Una combinación del dos tiempos podría ejecutarse en orden inverso, y entonces la dirección de cada unidad sería la contraria; el reglamento fija la dirección en competición, pero el entrenamiento puede usar la opuesta. De los cuatro rasgos, solo las posiciones inicial y final diferencian las unidades, por lo que pueden construirse matrices que muestren todas las unidades dentro de una clase.
Las matrices
Para describir las acciones en la posición inicial (tipos de salida preliminar), las 6 unidades de la arrancada y las 13 del dos tiempos requirieron 9 matrices; la segunda sirve de ejemplo (véase la tabla). Las posiciones iniciales forman la cabecera y las finales el lado derecho, cada una en estricto orden. La barra puede partir por encima, a la altura o por debajo de los hombros, y esta última se divide en por encima, a la altura y por debajo de la cintura, y así hasta la plataforma, lo que da nueve columnas. Las posiciones del tronco y de los brazos son auxiliares y se omiten aquí, y las piernas están extendidas en todas las columnas. Las posiciones finales dan ocho filas. Donde la combinación de fila y columna es prácticamente posible, surge una variante de la unidad: una cruz la marca, y un cuadrado marca una frecuente en la práctica.
Las matrices exponen todas las combinaciones de forma ordenada y exhaustiva, algo que difícilmente lograría una descripción verbal, y ayudan al entrenador y al atleta a comprender cómo surgen las unidades y a elegir las necesarias para la enseñanza y el entrenamiento.
Tabla. Matriz 2: posiciones inicial y final del sistema «atleta-barra»
| Posiciones iniciales del sistema «atleta-barra» | Posiciones finales del sistema «atleta-barra» | |||||||||
| por debajo de los hombros | a la altura de los hombros | por encima de los hombros | ||||||||
| por debajo de la cintura | a la altura de la cintura | por encima de la cintura | ||||||||
| por debajo de las rodillas | en el tercio inferior de los muslos | en el tercio superior de los muslos | ||||||||
| por debajo del nivel de la plataforma | al nivel de la plataforma | por encima del nivel de la plataforma | ||||||||
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | ||
| ■ | ■ | + | — | — | — | — | — | — | 1 | Por debajo de las rodillas |
| + | + | + | — | — | — | — | — | — | 2 | En el tercio inferior de los muslos |
| + | + | + | + | — | — | — | — | — | 3 | En el tercio superior de los muslos |
| ■ | ■ | + | ■ | + | — | — | — | — | 4 | A la altura de la cintura |
| + | ■ | + | + | + | + | — | — | — | 5 | Por encima de la cintura |
| + | + | + | + | + | + | + | — | — | 6 | A la altura de los hombros |
| + | + | + | + | ■ | + | + | + | — | 7 | Por encima de los hombros |
| + | ■ | + | + | + | + | + | + | + | 8 | Por encima de la cabeza, brazos rectos |
Notas: 1. En todas las posiciones inicial y final las piernas del atleta están extendidas. 2. Leyenda: + variante posible; ■ variante más frecuente en la práctica; — variante imposible.
Notación
La clasificación permite que la terminología verbal ceda el paso a una codificación alfanumérica de las unidades y combinaciones (K. Yu. Danilov, 1983), basada en dos principios: los rasgos estructurales ocupan siempre cifras y letras fijas, y estas forman un número en el que importa tanto la posición como el valor. Cada unidad tiene su propio número de una o dos partes separadas por un guion, y la primera expresa las características principales y la segunda las adicionales.
La parte principal tiene tres cifras: el número de la matriz (de 1 a 9); la posición inicial del sistema (como máximo 9 por matriz, indicada en la fila inferior de la cabecera de la matriz); y la posición final (igualmente como máximo 9, indicada en la columna de la izquierda). El intervalo va así de 111 a 999.
La unidad 244 se lee: «2», la segunda matriz, la barra se eleva antes de que el atleta baje bajo ella; «4», posición inicial en el tercio inferior de los muslos; «4», posición final a la altura de la cintura. Es el tirón desde el tercio inferior de los muslos hasta la cintura (desde tacos), mientras que un tirón desde la plataforma hasta la altura de la cintura es 224. En una combinación, los números se separan con comas, con un punto tras el último. Como cualquier sistema especializado, este requiere algo de práctica.